La pintora
De las aulas al estudio
Durante veinte años he enseñado en las aulas, y durante todos esos años he pintado: en veranos junto al Cantábrico, en cuadernos de acuarela, en el caballete del salón. Este estudio es la decisión de darle a la pintura el lugar que siempre pidió.
Pinto al óleo, del natural cuando puedo. Me interesan las cosas que se quedan quietas el tiempo justo: una marea que baja, una calle que trepa, un cuerpo que descansa. La pintura empastada, con su relieve, es mi manera de tocar lo que miro.
Cada obra que sale del estudio va firmada, documentada y acompañada de su certificado de autenticidad. Si quieres saber más sobre una pieza —o verla por videollamada antes de decidirte— escríbeme.